Heroica Defensa de la Ciudad de Monterrey

La escena que se ve en la batalla de Monterrey tiene como precedente la caída de la ciudad de Matamoros, después de que el Ejército del Norte perdió las batallas de Palo Alto y Resaca de la Palma, la derrota en estas batallas significó el abandono de Matamoros y el repliegue de lo que queda del Ejercito del Norte a Monterrey. El ejército que llegó a Monterrey y quedó esperando los refuerzos del general Mariano Paredes, quien encontrándose en San Luis Potosí decidió marchar hacia la capital para derrocar al gobierno.

La defensa de la ciudad de Monterrey estuvo a cargo del general Francisco Mejía y su sucesor el general Pedro de Ampudia, quienes edificaron baluartes, fortificaciones, levantaron murallas y cavaron trincheras en las bocacalles. Para compensar la falta de soldados para la defensa, se llamó a filas a todos los varones de 18 a 55 años, con ellos se formaron los batallones auxiliares.

Es muy probable que esta escena sea parte de la defensa popular a la que se convocó, o también puede ser el momento en el cual la Brigada de Garland entra apresuradamente a las calles de Monterrey después de su fallido ataque sobre el fortín de Tenería; los cañones estaban acabándolos en terreno abierto, esta acción los llevó a buscar refugio en los edificios de la ciudad, error fatal ya que quedaron al alcance de los mosquetes. Es probable que por ello observemos en la parte media del cuadro en el segundo plano, una gran cantidad de polvo y humo, producido por la batalla que se está llevando a cabo, esta idea esta reforzada con la presencia de una bandera que parece ser estadounidense.

En el mismo fondo, en la parte superior al centro de la composición, se aprecia una construcción que por sus torres sugiere que se trata de una iglesia Para explicar la presencia de esta construcción hay que recordar que la decisión del general Ampudia, quién había establecido una línea de defensa interior, situándola alrededor de la catedral y la plaza principal con muros, trincheras en las calles y parapetos con francotiradores.

En el primer plano a la derecha de la litografía se distingue de manera inmediata una mayor cantidad de personajes del lado mexicano, se puede ver a simple vista que varios personajes parecen llevar el mismo vestuario, un pantalón de color obscuro y una raya de amarillo o dorado a cada lado que va desde los pies hasta la cintura, al nivel de la cintura tienen amarrada una tela color naranja, cubriendo el tronco con una especie de chaqueta que deja ver la tela naranjada, sobre esta chaqueta algunos personajes portan un morral negro con una cinta blanca que pasa por encima del hombro y por último, está presente un sombrero color café.

Algunos de estos individuos están sobre la barricada desde la derecha de la litografía junto a la columna se ve el momento en que un hombre es herido por un disparo y cae hacia atrás, un poco más hacia la izquierda se ven a dos personajes que tienen un tela en la cabeza uno de ellos parece haber dejado atrás la defensa de la barricada, se aprecia la parte superior de su espalda y su cabeza, mientras el otro personaje con la tela en la cabeza, apunta desde la protección de la barricada, mientras tanto un tercer individuo con sombrero se dirige a un hueco dejado probablemente por aquel personaje que ha dejado la protección de la barricada. Si continuamos viendo la parte alta de la barricada dirigiendo nuestra atención de derecha a izquierda, encontramos a un hombre en camisa con su fusil en alto, un poco más a la izquierda se nota a dos hombres con sombrero uno parece cubrirse mientras el otro está disparando o apuntando, y a espaldas de ellos, uno más se dirige a su lado; es posible ver a un hombre de pie volteando en

dirección al espectador; por la posición de su mano derecha parece acercarse algo a la boca, mientras cierra los ojos.

Un poco a la izquierda, se encuentran dos hombres que parecen dirigirse hacia lo alto de la barricada para tomar posición de tiro. En la esquina derecha inferior de la litografía, se observa a un grupo de personas que parecen estar dirigidas por el hombre que lleva una bandera mexicana en la mano izquierda, mientras que la mano derecha sostiene una pistola, este personaje parece ser una evocación a la famosa pintura de la Delacroix La Libertad guiando al pueblo (1830) no se puede descartar la posibilidad de que Michaud o Bastin hayan tenido la oportunidad de ver esta pintura o tuvieran conocimiento de la misma, también existe la probabilidad de que estos dos artistas al ser de origen francés hayan sido testigos de los levantamientos populares de París durante “las tres glorias” en 1830 o la insurrección de junio de 1832, como lo fue el mismo Delacroix.

Prosiguiendo con nuestro análisis, un poco a la izquierda del personaje con la bandera, hay un hombre que tiene un uniforme militar, pero no el de un soldado normal, el sombrero que porta, da cabida a suponer que tiene algún grado dentro del ejército, parece dirigir al grupo y apunta con su índice izquierdo hacia la nube de humo y polvo; dentro del grupo que se dirige a la batalla llama la atención un personaje que porta un gabán con un sombrero (representa al hombre común del pueblo) y su fusil en el hombro izquierdo, a su paso al combate gira ligeramente la cabeza hacia la derecha, viendo la escena de un hombre que pone su atención en un herido que se encuentra en el suelo, no se sabe si está extendiendo la mano en señal de ayuda o acaba de ser herido y está cayendo al suelo.

En la parte izquierda se aprecian siete soldados norteamericanos, tres de ellos se encuentran tirados en la barricada, otro se encuentra sentado recargado en lo que parece ser los restos de un tonel, su cabeza queda ligeramente inclinada y sus ojos cerrados, lo que hace pensar que está muerto.

Un poco más a la derecha se observa medio cuerpo del soldado que yace totalmente tirado bocabajo sobre una viga de los escombros, aún más a la derecha, junto a lo que parece ser una mesa, se halla el cuerpo de un soldado boca arriba.

De los cuatro soldados restantes de esta primera escena, dos de ellos sostienen sus fusiles, apreciando la escena que tienen enfrente, mientras que los otros dos soldados están entablando combate en contra de un tercer personaje que da la espalda al espectador, uno de los soldados empuña en su mano derecha una espada, su pose sugiere que está reaccionando al ataque de la bayoneta del tercer personaje, además su vestimenta sugiere que no corresponde al grueso de la infantería, sino que pertenece a la jerarquía castrense del ejército norteamericano.

El soldado que se encuentra un poco más a la derecha, alza su fusil con bayoneta en una actitud de posible defensa contra el tercer personaje. Este último personaje sabemos que no es un soldado norteamericano ni mexicano por la vestimenta que porta, es muy probable que sea un civil. A la derecha de este mexicano hay uno más que se encuentra arrodillado sobre los escombros de la barricada, apoyado con su mano izquierda, mientras que con la otra blande sobre su cabeza un hacha en contra del soldado norteamericano al que parece estar apuntado por la dirección en la que se encuentra su cabeza, dando a entender que la población aun cuando sabía que perdería la vida defendió con todo a su patria.

Un poco a la derecha está otro personaje mexicano que porta alguna tela sobre su cabeza anudada por la parte posterior de la misma, además lleva en las manos un fusil con bayoneta, por la dirección de su cabeza y cuerpo parece que va en auxilio de su compañero que pelea contra dos soldados norteamericanos. Por debajo del nivel de sus pies se hallan en el suelo dos mexicanos, uno tiene una postura que sugiere parece estar protegiéndose, se levanta a manera de defensa, esta idea se acentúa con la flexión de su rodilla derecha; un poco más abajo esta un individuo muerto bocabajo tirado totalmente en el suelo, su brazo derecho posa sobre su arma, a una corta distancia de su cabeza está el sombrero que ha caído al desplomarse su dueño.

La desventaja se hace evidente en la litografía de Michaud, al terminarse el parque, como pasó en la Batalla de Churubusco, los defensores tuvieron que entrar en combate cuerpo a cuerpo con la bayoneta contra los invasores, justamente como se ve en la escena descrita y constatada por las palabras de Apuntes para la historia de la guerra….

Esta litografía da muestra de la resistencia que dio el ejército y la población en la ciudad de Monterrey en contra de las tropas de general Taylor, su testimonio plástico hablan de héroes que se resistieron a la invasión, es al mismo tiempo una manera de homenajear el esfuerzo que se invirtió en la defensa de la ciudad aunque el resultado no fue el esperado y el sacrificio de todos aquellos que participaron en la batalla fuera inútil.

 

“¡Cuántos sacrificios estériles! ¡Cuánta heroicidad burlada! ¡Cuánta cobardía impune y triunfadora!” (Alcaraz, 1970: 66).

Lo que no muestra la litografía será el horror que precede a toda guerra, no se ven cuerpos putrefactos, personas hambrientas o desesperadas, no puede apreciarse la destrucción a gran escala, tampoco se observa la desesperanza ni la derrota, con la cual tuvieron que lidiar indudablemente los sobrevivientes. Otro aspecto que no se ve fue el abuso de un país poderoso con bastante experiencia militar que sabía bien que venía a aniquilar a todo aquel que se interpusiera para conseguir lo que quería, el territorio mexicano del norte.

 

“Cuando los habitantes de Monterrey vieron salir las últimas fuerzas mexicanas, no pudieron resolverse á quedar entre los enemigos, y multitud de ellos, abandonando sus casas é intereses, cargando sus hijos, y seguidos de sus mujeres, caminaban á pié tras de las tropas. Monterrey quedó convertida en un gran cementerio. Los cadáveres insepultos, los animales muertos y corrompidos, la soledad de las calles, todo daba un aspecto pavoroso á aquella ciudad.” (Alcaraz, 1970: 65)